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Inteligencia emocional

Emociones

Si quieres conocer el proceso que llevamos a cabo desde que nos enfrentamos a un estímulo hasta que tomamos una respuesta física, sigue el índice que encontrarás debajo:

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¿Qué son las emociones?

Si buscamos una definición de emoción completa, no podemos simplificarlo todo a que esta no es más que un estado afectivo. Las emociones aparecen como resultado del significado que damos a una situación en particular. Esto quiere decir que dependiendo del significado que demos a algo en concreto obtendremos una emoción u otra. Si creemos que algo es peligroso, sentiremos miedo o ansiedad. Si vamos a un sitio que nos gusta, sentiremos alegría. Si nos dan el trabajo que queríamos, sentiremos ilusión.

Las emociones se asocian a lo irracional, mientras que los pensamientos se entienden como racionales. La realidad es que esto es totalmente subjetivo, ya que son piezas de un mismo mecanismo. Por ejemplo, no podemos decir que una persona que siente miedo al subir a un coche está teniendo un sentimiento irracional, ya que es probable que en su pasado viviera una experiencia que le hiciera asociar la conducción con algo peligroso o simplemente que las propias noticias en televisión le llevarán a tal creencia.

¿Os dais cuenta?

Las emociones y los sentimientos son solo el resultado de ciertas asociaciones que hacemos de experiencias vividas (me caigo por las escaleras, me caigo en la calle, me caigo de la silla…). Esto lleva a un pensamiento (soy torpe). Lo que da lugar a una emoción (inseguridad en situaciones similares).

¿Para qué sirven las emociones?

Si os fijáis, la parte que más nos influye a tomar una acción determinada es la emoción. Su función es la de que nos adaptemos al mundo que nos rodea. Nos indican como percibimos nuestro entorno y el grado con el que lo hacemos. Se encargan de nuestra supervivencia.

En muchos casos estamos de acuerdo con ellas, pero en otros no. Hay personas que les encantaría ser extrovertidas, pero muestran timidez. Personas que querrían ser valientes, pero el miedo les domina. Personas que querrían disfrutar de su día a día, pero se agobian enseguida….

El proceso que sigue nuestro cerebro, su programación para asociar ideas y tomar decisiones a partir de ellas es muy sofisticado, pero es verdad que cuando lo dejamos en modo automático no es todo lo óptimo que nos gustaría. En ciertas áreas nos impulsa, pero en otras nos limita.

Control de emociones

¿Qué es la inteligencia emocional?

Como definición de inteligencia emocional podemos decir que es la capacidad para identificar, entender y manejar emociones de forma correcta. Ese es su significado, dominar nuestras emociones y no ellas a nosotros.

Esto no quiere decir que una persona con una alta inteligencia emocional no sienta miedo, tristeza o dolor, sino que su gestión emocional es tan poderosa que no permite que ganen el control de su vida. Llegar a este punto nos permitirá salir de espirales tóxicas de enfado, ira, tristeza, incluso euforia. Nos proporcionará la capacidad de re-enfocarnos hacia lo que queremos y es beneficioso para nosotros.

Pero además, una vez lo logremos en nosotros, también lo aplicaremos a nuestro entorno, pudiendo gestionar y resolver situaciones que a muchos otros superarán. Emocional (referido a personas) significa precisamente eso, que son los sentimientos los que llevan las riendas. Y esto se aplica tanto a lo positivo como a lo negativo.

Si tuviera que elegir una palabra que definiera a este tipo de personas con alto coeficiente emocional, elegiría líder. Si seguís leyendo, en el apartado de tipos de inteligencia emocional, entenderéis por qué.

¿Para qué sirve?

La inteligencia emocional eleva nuestra capacidad de relacionarnos con nosotros mismos y con los demás. De hecho, cuanto mayor sea tu coeficiente emocional, mayor va a ser tu nivel de éxito. Lo vais a entender mejor con los siguientes puntos:

  • Ganar auto-conocimiento emocional. Esto es vital. No es necesario explicar la importancia que tiene conocer el funcionamiento y los controles de algo. Si no aprendes como manejar un coche, te chocas. Si no sabes como se mantiene, se rompe o no funciona. Si no sabes como se comporta el entorno (peatones, carreteras, señales…), también vas a tener problemas. Con tus emociones es igual. Necesitas saber cómo funcionan, como se establecen, qué las hace crecer y qué las elimina. Lo mejor de todo es que conociendo tu funcionamiento básico, conoces el de los demás, lo que resulta en éxito social.
  • Reducir o eliminar el pensamiento emocional. Está muy bien conocerte, pero la diferencia entre conocimiento y sabiduría es que la segunda sí se aplica, mientras que el primero simplemente se almacena. Por mucho que sepamos, el funcionamiento no cambia. Necesitamos conocer las estrategias que acaben con el pensamiento basado en sentimientos o las técnicas que nos permitan dar poder a las emociones que nos impulsan y no nos limitan.

Inteligencia emocional en niños

No importa el por qué estés leyendo este artículo. Quizá busques mejorar en tu empresa, potenciar tus cualidades, eliminar la ansiedad, entender a tu hijo, etc. Lo que sí importa es que si desde edades tempranas se nos hubiera impartido una educación emocional ahora no tendríamos la necesidad de descubrir qué es o cómo aplicarla.

Si siendo adultos nuestras emociones nos limitan o no las sabemos controlar, imaginaros los niños. A diferencia de los adultos ellos disponen de una menor o incluso nula capacidad de gestión. Las emociones en niños son la única forma de expresión de la que disponen, ya que no razonan y piensan como nosotros.

Es por ello que es tan importante que comiencen su aprendizaje lo más pronto posible. No comprender nuestros sentimientos y no saber gestionarlos correctamente puede dar lugar a la in-adaptación, frustración e infelicidad. Os comparto una lista que muestra lo que puede originar una elevada falta de inteligencia emocional:

  • Ser víctima de bullying
  • No respetar a los demás
  • Depresión
  • Baja auto-estima
  • Maltratos
  • Caer en las drogas
  • Ser altamente influenciable
  • Falta de empatía
  • Agresividad
  • Estrés, ansiedad y nerviosismo
  • Des-equilibrios alimenticios
  • Abandonar proyectos
  • Aislarse, mal humor, falta de energía
  • Baja sociabilidad
  • Sentir insatisfacción crónica
  • No sentir interés por nada (falta de pasión)

Dependiendo del grado, podemos ir jugando entre los extremos. No tienen que darse todos ni mucho menos, ni con tanta intensidad. Recordemos que no somos o muy malos en todo o muy buenos. Existen campos en los que ya somos buenos y la I.E nos hará mejorar, pero también habrá campos en los que estábamos perdidos y avanzaremos.

La realidad es que empezar a educar cuanto antes a nuestros hijos es vital para que “maduren”, dejen de solo reaccionar y se conviertan en individuos pro-activos. La idea es que crezcan equilibrados en todas las áreas y ganen conciencia de sí mismos y el mundo que les rodea.

Como entender a nuestros hijosDiccionario de las emocionesControl de emociones

Coeficiente emocional vs Coeficiente intelectual

Actualmente está más que reconocido que la diferencia entre quien consigue éxito en su vida y quien no, se mide por la actitud, no por la aptitud. Está claro que la inteligencia es importante, ser un tonto motivado tampoco te va a llevar muy lejos. Como enfrentes tus sentimientos y emociones marcará la diferencia.


Si te descuidas, tu talento te llevará a lugares donde tu actitud no te podrá mantener


Un alto coeficiente intelectual nos proporciona la capacidad para razonar, crear estrategias, obtener altas notas o entender en profundidad ciertos temas. Pero es el coeficiente emocional el que nos va a permitir seguir a pesar de los fracasos y de las derrotas, el que va a reducir el tiempo entre unos y otros, el que nos va a permitir relacionarnos con éxito, el que nos va a dar plenitud y equilibrio.

Si no me creéis, leed esto…

Inteligencia emocional y éxito laboral

No sé si habréis leído el libro de “Inteligencia Emocional – Daniel Goleman”.  Es como la biblia de esta temática. En él, aparte de conocer todos los entresijos de la I.E, también podemos encontrar una infinidad de ejemplos y estudios en relación a la misma.

Goleman nos muestra numerosas competencias emocionales que podemos desarrollar (hablaré de ellas en el siguiente apartado) como la iniciativa, la creatividad, la adaptabilidad, la empatía, la capacidad de persuasión, el auto-control, la auto-motivación, la capacidad de decidir y trabajar en equipo, entre muchas otras. Y estas son las que marcan el éxito final en el mundo laboral (y personal).

Os comparto el estudio:

En los Laboratorios Bell, donde trabajan ingenieros y científicos con un coeficiente intelectual exageradamente alto, se hizo un experimento sobre sus trabajadores “estrella”. Estos empleados que despuntaban sobre la media trabajaban en una división dedicada al diseño y creación de un instrumento muy complejo. Tal era la dificultad que un solo individuo no era capaz de disponer de todo el conocimiento necesario para su desempeño, por lo que trabajaban en equipos de entre 5 y 150 personas. 

Para descubrir la diferencia entre los más productivos y los mediocres, seleccionaron al 15% que más destacaba y analizaron un amplio abanico de medidas cognitivas y sociales. Al finalizar, vieron que no había ninguna diferencia notable en lo que respectaba al C.I.

Pero cuando se les hizo entrevistas individuales a cada uno de ellos se dieron cuenta de que existían diferencia críticas relacionadas con las estrategias internas e interpersonales que seguían. De hecho, una de las más importantes fue la capacidad de establecer una red de relaciones personales clave. Esto quiere decir, que las personas que más destacaban se caracterizaban por dedicar tiempo al cultivo de buenas relaciones con otras personas (que podrían ser de utilidad en el futuro).

Por otro lado, los trabajadores estrella también eran los mejores trabajando en equipo. Son capaces de ponerse en el lugar de los demás, son persuasivos, promueven la cooperación y resuelven conflictos. 

También tenían una mayor iniciativa. Disponían de la suficiente motivación como para asumir responsabilidades en su trabajo y más allá de él. También disponían del auto-control necesario para organizar adecuadamente su tiempo y trabajo. 

Al final se demostró que las habilidades básicas de la inteligencia emocional son claves para el éxito laboral.

Empresario de éxitoAumenta tu coeficiente emocional

Tipos de inteligencia emocional

Según Goleman podemos clasificar la inteligencia emocional en dos tipos:

Inteligencia personal

Abordan la manera en la que nos relacionamos con nosotros mismos:

  • Conciencia de uno mismo. Es la habilidad para ver y comprender nuestras fortalezas, estados de ánimo, impulsos y debilidades. A esto se le suma la conciencia del efecto que tienen en nuestro entorno.
  • Control de uno mismo. Ajustar nuestras emociones e impulsos a la situación que nos enfrentamos, además de tomar responsabilidad sobre nuestros actos, pensar antes de actuar y eliminar juicios a primera vista.
  • Auto-motivación. Es la capacidad de entrar en estado, es decir, de promover emociones que nos guíen en la búsqueda y persistencia de nuestro objetivos.

Inteligencia Interpersonal

¿Cómo nos relacionamos con los demás?

  • Empatía.
  • Inteligencia social.

¡PERO ESTO NO ES TODO!

Solovey dice algo parecido cuando explica que existen cinco competencias emocionales claves:

  1. Conocer nuestras emociones. Ser capaz de reconocerlas en el momento que aparecen.
  2. Controlar nuestras emociones. Su control y adecuación al momento.
  3. Motivarse a uno mismo
  4. Reconocer emociones en los demás. Empatía.
  5. Tener control sobre las relaciones. Popularidad, liderazgo y eficacia interpersonal.

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Emociones y salud

Nuestro cuerpo está totalmente conectado con nuestra forma de pensar, sentir y actuar. Esta relación la podemos apreciar cuando nos sentimos con estrés o ansiedad y la presión arterial de nuestro cuerpo aumenta o se produce una úlcera en el estómago.

Gestionar correctamente nuestras emociones va a repercutir en nuestra salud en conjunto y nos va a proporcionar una vida más rica y plena. Es necesario dar con nuestro correcto equilibrio emocional si no queremos desarrollar enfermedades de alta gravedad.

Este tipo de enfermedades derivadas de un mal control emocional esta ahí precisamente para afirmarnos que demos resolver y gestionar algo a lo que no estamos prestando atención o no sabemos enfrentar. Antes de encontrarnos con un mal final existen multitud de síntomas que nos dan el aviso. No hace falta hacer una lista, ya que toda emoción negativa mantenida en el tiempo es una potente alarma.

La depresión podría ser un buen ejemplo de lo que estamos hablando. Las malas emociones pueden llegar a producir abortos, acné, adicciones, accidentes, alergias…

Depresión y ansiedad

Tipos de emociones

Existen muchas clases de sentimientos, pero creo que lo más simple es dividirlos en 4:

Emociones básicas o primarias

Estas son las que experimentamos como respuesta a un estimulo. Las lista de emociones básicas comprende 6 estados, que podríamos reducir a cuatro como os muestro debajo:

  • Felicidad
  • Tristeza
  • Sorpresa-Miedo
  • Asco-Ira

Emociones secundarias

Estados emocionales resultantes de haber experimentado una emoción básica.

  • Sorpresa – Alegría o ilusión
  • Miedo – Ansiedad o estrés

Bien, antes de pasar al siguiente punto, quiero haceros entender que el significado de las emociones va a depender en gran medida del grado con el que las experimentemos y el control que tengan sobre nosotros.

Os voy a poner algunos ejemplos de sentimientos para que lo veáis mejor. El estrés puede ser muy positivo, pero también puede entrar dentro del saco de los sentimientos negativos.  Si es el justo y necesario para que nos haga darnos prisa y ser productivos, está bien. El problema aparece cuando crece tanto que nos supera, no nos da la oportunidad de concentrarnos y nos hace cometer errores sin parar.


Emociones positivas

Son con las que experimentamos buenas sensaciones, generan un estado de plenitud. Nos impulsan a crecer y progresar.

Emociones negativas

Son las que promueven malas sensaciones, generan un estado de insatisfacción. Nos limitan, generando barreras que nos impiden avanzar hacia nuestros objetivos.

  • Diccionario emocional

Un ejercicio muy interesante es el de crear un diccionario simple sobre emociones. Somos capaces de expresar unas 7 mil expresiones faciales diferentes, pero conocemos “contento, feliz, enfadado, triste” y pocas más. Imaginaros la de ejemplos de emociones que existen.

Es importante saber expresar lo que estamos sintiendo y no decir siempre una única palabra que englobe estados parecidos. Toda palabra lleva asociado un significado y una carga emocional, por lo que usando la palabra “estrés” para todo lo que se le parezca, nos lleva automáticamente a ese estado, incluso cuando no es para tanto.

Si realizáis este ejercicio, desarrollaréis una lista de sentimientos increíble que os ayudará a conoceros mejor y a cambiar vuestra relación con las emociones.

¿Cómo desarrollar la inteligencia emocional?

En primer lugar debemos entender que la autorregulación emocional es posible hasta cierto punto. De hecho, la capacidad de control emocional de la mayoría de personas no varía mucho a lo largo de su vida. También es verdad que no se realiza un trabajo específico para tal objetivo.

Los factores más potentes encargados de determinar nuestra capacidad sobre el control de emociones se encuentran en la educación, la genética y la infancia. Es por ello, que si tu meta es mejorarla, has de ser consciente de que te va a suponer tiempo y esfuerzo.

La plasticidad de nuestro cerebro nos permite cambiar a cualquier edad, es por eso que no debes caer en el pensamiento de “yo soy así y no puedo hacer nada”.

En mi opinión solo hay dos formas de realizar este trabajo: junto a un profesional o por tu cuenta, a través de libros o cursos. Elijas una u otra, la clave para lograr un proceso efectivo no va a ser escuchar a un psicólogo o coach, leer un libro o estudiar un curso. Esto es solo la primera parte, si la segunda, que es aplicarlo, no la realizas, no hacemos nada.

Antes de pasar a mostrarte ciertas técnicas que puedes empezar a aplicar, te quiero compartir dos puntos que van a ser clave en este proceso:

  • Parte cognitivo-conductual. Modificar pensamientos y conductas.
  • Parte de aceptación y perdón.

Técnicas

  1. Amplia tu vocabulario emocional. Para poder reconocer nuestras emociones, primero debemos saber que existen, nombrarlas y saber definirlas.
  2. Haz una lista de sinónimos para las emociones negativas más fuertes. Por ejemplo, si te sientes frutado, puedes decir en lugar la palabra expectante. La carga de cada una es totalmente diferente, una tiene asociado algo negativo, mientras que la otra nos genera interés.
  3. Reconocer las emociones cuando se dan, junto con la forma en la que nos hablamos. Por ejemplo, decir “siempre me salen mal las cosas” te esta limitando al 100%, te estás diciendo que no puedes hacer nada para cambiarlo. ¿Te das cuenta? En su lugar puedes decir “En ocasiones me tropiezo antes de lograr lo que quiero”. Aquí te estás diciendo, claramente, que es verdad que a veces te equivocas, pero que ese solo es el paso que precede al éxito.
  4. Pon atención a tu corporalidad. Tu lenguaje corporal también afecta a tus emociones, porque producen una reacción química en tu interior. No puedes estar triste y sonriendo a la vez, por ejemplo.

Existen muchísimas técnicas. Recuerda que esto va a llevar un tiempo. La memoria emocional produce que, por ejemplo, cuando se va a dar una situación en la que una vez sentiste miedo, lo sientas de nuevo sin que nada ocurra. Por eso debemos ser pacientes y ser conscientes de que somos el resultado de muchos años de vida, poneros una fecha que podáis cumplir y celebrar cada mejora.

Cursos de inteligencia emocional

Para todos los que queráis crecer en este área tan importante de la vida, he recorrido diferentes webs para encontrar la que ofreciera la oferta formativa más completa. No solo de manera genérica, sino adaptada a las necesidades que cada un pueda tener (aplicada a la infancia, al mundo laboral, las enfermedades…). Aun así, seguro que en vuestra ciudad podéis encontrar algún taller de inteligencia emocional bastante completo y eficaz.

La psicología emocional es esencial en la época que vivimos y vital para ir más allá, por todo ello os dejo estos cursos que creo pueden ser de vuestro interés:

  • Inteligencia emocional y éxito laboral

Empresario de éxitoAumenta tu coeficiente emocional

  • Inteligencia emocional e infancia

Como entender a nuestros hijosDiccionario de las emocionesControl de emociones

  • Inteligencia emocional y progreso personal

pscigología de las emocionesAutorregula tus emocionesConseguir el éxito

  • Inteligencia emocional y enfermedades

Depresión y ansiedad

Inteligencia emocional
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